Vengo a tomarle el relevo a Lys con esta entrada dedicada a varios productos de la marca Lush.
La mayoría conoceréis la casa inglesa, pero para las que no, haré una breve introducción. Os cuento que el equipo actual ha sido, hasta el 95, el fabricante y proveedor de nuestro-muy-querido-por-muchas Body Shop, por lo que si sois fans de la marca, vais a encontrar muchas similitudes en Lush. Y os preguntaréis, ¿qué tienen de especial? Muchas cosas, la primera de ellas es que hacen productos a partir de frutas y verduras orgánicas frescas. Y cuando digo “frescas”, lo digo literalmente, ya que sus mascarillas naturales caducan a las tres semanas -usan pocos o ningún conservante, prefieren usar solo ingredientes vegetarianos. También cabe resaltar que todos sus productos están hechos a mano. Sin ir más lejos, en cada producto viene una etiqueta en la que se indica el nombre de la persona que lo fabricó y un dibujo personalizado de dicho trabajador, es muy original. Una prueba de que no usan maquinaria en su producción es que lo que compramos puede tener diferentes formas en diferentes países porque las personas que los moldean lo hacen con su propio estilo.
Pero vamos a la parte más concienciada de la marca, que seguro os convencerá a muchas, y es que tienen una política muy estricta respecto al testado en animales. No sólo no utilizan ingredientes probados en animales, sino que además no comercian con ningún proveedor que lo haga, ya sea por uso cosmético, alimentario, farmacéutico, etc. Ellos prueban sus productos en las mismas personas por cuestión de ética.
Y todo esto, ¿nos viene bien al bolsillo? Pues bien, no tienen los precios de Mercadona, ni los de Essence, ni los de muchas otras marcas low-cost que, a la larga, no nos benefician en absoluto. Pero sí cuesta la mitad de lo que nos costaría un producto en casas grandes de la cosmética como Sisley o Shiseido. ¡Y eso que dan casi el mismo resultado! Así que, ¿compensa invertir en Lush cada cierto tiempo? La respuesta es sí, porque pese a que no sea barato por norma general, sí es económico. Y es que hay más... si les entregas cinco botes vacíos de sus productos, ¡te regalan una mascarilla facial natural!
Pero ya me he enrollado de más, si queréis saber sobre sus campañas, sus productos o las franquicias que tienen en España, no dudéis en pinchar en su web. Vayamos directamente a las compras que fui adquiriendo durante el año pasado y de las que os voy a hablar.
Empezaré por el producto de la derecha, el gel de ducha "Snow Fairy", un gel que años atrás Lush iba poniendo a la venta a finales de noviembre y que quitaba del mercado cuando pasaban las Navidades. Y hablo en pasado porque, para mi sorpresa, Lush ha enviado un e-mail recientemente diciendo que Snow Fairy desaparece... ¡para siempre! Confieso que me extrañó mucho la decisión, ya que este producto ha sido de los más reclamados de la marca, generalmente por el color y el olor tan llamativos que tiene (diría que a chicle, a chuche). A mí personalmente me encantan los olores empalagosos, pero si eres de las que huyen de esas sensaciones, quizá no sea tu producto ideal, ya que el olor permanece horas en la piel, aunque de un modo mucho más sutil que mientras lo estamos aplicando. La textura en un primer momento es un tanto gelatinosa, con toques de purpurina que luego no permanecen en el cuerpo, pero una vez se asienta en la piel adopta una consistencia más líquida, de modo que la espuma se logra muy fácilmente.
Dato curioso: hay personas que lo utilizan de champú, pero temo no poder daros opinión sobre eso, ya que mi pelo es tan especialito que no me animo a jugar con lo que le echo. El precio recuerdo que fueron 10'50€ el bote de 250ml, quizá más caro de lo usual por lo "exclusivo" del producto. Repito que ya no está a la venta en la web oficial de Lush, pero sí podéis encontrarlo, cómo no, en e-bay.
Ingredientes: Agua, laureth sulfato de sodio, cocoamfoacetato de sodio, propilenglicol, lauryl betaína, perfume, ácido láctico, almizcle sintético, dióxido de titanio, brillantina azul, methyl ionone, benzoato de bencilo y metilparabeno.
Abajo os dejo una foto de la descripción del gel (izda), muy original y típica de Lush, y el dibujo que os comenté del trabajador que lo creó (dcha).
VALORACIÓN FINAL - 6/10
Me encanta el olor, el color y la textura, pero no siento que mi cuerpo haya tenido una buena reacción al producto, sobre todo por la zona de los hombros, donde he notado unos pequeños granitos parecidos a los de una reacción alérgica. No conozco a nadie que haya tenido quejas no obstante, quizá sea solo que su factor hidratante no combina bien con mi piel.
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Lo siguiente que valoraré es el exfoliante labial "¡De cine!" ("Popcorn" en la versión inglesa).
Poco puedo decir del uso de este producto que no sepáis ya, ¿verdad? Se coge una pequeña cantidad con el dedo, se aplica sobre los labios y se frota suavemente hasta que los gránulos limpian esos pellejitos tan antiestéticos. Lo genial de este exfoliante, es que el exceso de producto se puede lamer, y sabe ¡a palomitas! Mmmm. Después te aplicas bálsamo/hidratante, y ya tienes unos labios suaves y jugosos.
La cantidad es de 25g, y el precio es de 7'95€ (el resto de exfoliantes de la casa valen 0'45€ menos, son el "Bubblegum" y el "Mint Julips", por si no os convence el olor/sabor a palomitas de éste).
Ingredientes: Azúcar glasé, aceite de jojoba, sal marina, polenta, aceite de coco y caramelo carbonatado.
Abajo, la tapa con su divertida descripción y la textura del producto. Aunque no lo he fotografiado, también tiene la pegatina con la cara del creador.
VALORACIÓN FINAL 10/10
No le veo fallos. Huele que alimenta, sabe dulce, me exfolia sin cortar ni dañar los labios, y deja un aspecto realmente sano a los mismos. De hecho, una vez salí a la calle con la cara lavada, sin maquillar y con los labios recién exfoliados, y una amiga me dijo que me veía muy guapa "sin saber exactamente por qué".
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Vamos con lo que por ahora constituye parte de mi rutina de limpieza facial: la limpiadora "Aqua Marina" y el tónico "Aguaromantica" ("Eau Roma Water" en inglés).
Antes de hablar de la primera, debo decir sobre mi piel que es seca, con grasa en la zona T, deshidratada y sensible. Es por esto que casi ningún producto cumple jamás los requisitos que necesito, pero al ver la descripción de esta limpiadora, me animé a probarla. Os cuento que está pensada para pieles sensibles o expuestas a condiciones atmosféricas de mucho sol o viento. Contiene calamina y aloe vera para calmar la piel irritada, caolín para limpiar en profundidad, sal marina que exfolia con mucha suavidad las células muertas (yo no debo exfoliarme y aún así no he notado problemas), y algas ricas en minerales que aportan cierta hidratación. Por supuesto, no sirve como desmaquillante de bases fuertes.
Bueno, esta es la teoría. En la práctica, debo decir que sí he notado mi piel limpia y fresquita, pero tremendamente seca una vez aclarado el producto. Ojo, no tirante, solo como empolvada, matte de un modo que no me gusta, y eso que con mis cosméticos y maquillaje siempre busco apagar todos los brillos posibles. Tampoco me ha gustado el modo de aplicación. Como vais a ver en la foto de abajo, es una pasta muy espesa envuelta en algas (reales) que tienes que mezclar con agua en la palma de la mano para que se deshaga y te la puedas aplicar a modo de masaje. Quizás vosotras no tengáis problemas con este modus operandi, pero a mí me quita mucho tiempo y paciencia, ya que estoy acostumbrada al formato de gel o leche, que se aplica rápidamente con un disco y resultan más higiénico porque no entra en contacto con el aire ni las bacterias de las manos.
Solo hay un tamaño, el de 100g, y cuesta 8'95€.
Ingredientes: Glicerina, calamina, caolín, infusión de musgo de Irlanda, aloe vera, sal marina, alga Nori, aceite de naranja dulce, aceite de patchouli y carragenina.
VALORACIÓN FINAL 6/10
En cuanto al tónico, tengo que decir que estoy mucho más contenta. Lush sólo tiene tres tipos, y este es el que recomiendan para pieles sensibles y problemáticas. La aplicación es sencilla gracias al difusor (protegido con tapa), y en el mismo instante en el que el producto entra en contacto con tu piel, notas un frescor muy calmante y agradable. Cuando se ha secado, la piel queda suave gracias a las propiedades de la rosa, y matte, esta vez sí, de un modo muy natural. Y esto es porque la lavanda calma y ayuda a regular la producción de grasa. Dato: es un producto 100% vegano.
Ingredientes: Agua de lavanda, agua de rosas, limoneno, linalool y metilparabeno.
En cuanto al precio, yo cogí el bote de 100g por 5'50€. Es uno de los productos con los que más contenta estoy en relación calidad-precio.
VALORACIÓN FINAL 9/10
Tanto la limpiadora como el tónico son de uso diario. Me gustaría hablaros de las hidratantes de la casa, pero por el momento no he encontrado ninguna que me aporte hidratación sin saturar de grasa mi zona T... si mi suerte cambia, os informaré.
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¡Y esto es todo!
¿Qué opináis de Lush? ¿Os gustan sus ideas? ¿Tenéis productos de la casa?















